¿Cómo capear el riesgo en la inversión sin renunciar a ganar?
El objetivo de los fondos multiactivos no es solo diversificar, sino adaptar la cartera a distintas fases del ciclo económico para mitigar la volatilidad. Estos vehículos combinan diferentes activos, como acciones, bonos, liquidez y alternativos


En un escenario marcado por la incertidumbre económica y una creciente fragmentación geopolítica, los inversores se enfrentan a unos mercados cada vez menos previsibles. En este contexto, los fondos multiactivos han ganado protagonismo al ofrecer una gestión flexible que combina acciones, bonos, liquidez y, en algunos casos, activos alternativos como materias primas o activos privados.
Para el inversor, especialmente el que busca equilibrio entre riesgo y rentabilidad, estos vehículos se presentan como una herramienta útil para navegar periodos de incertidumbre sin renunciar a oportunidades de crecimiento, creen los expertos, ya que su objetivo no es solo diversificar, sino adaptar la cartera a distintas fases del ciclo económico para mitigar la volatilidad y, al menos, preservar capital.
“El entorno económico y geopolítico actual se caracteriza por una elevada incertidumbre. Al mismo tiempo, el crecimiento mundial sigue siendo resistente, respaldado por una importante inversión en tecnología que probablemente reforzará los beneficios empresariales. Esta combinación de oportunidades y riesgos crea un contexto muy favorable para las soluciones multiactivos: se benefician de la Bolsa como motor de rentabilidad a largo plazo cuando los mercados suben, mientras que los bonos actúan como ancla estabilizadora en caso de que se materialicen los riesgos”, explica Andreas Zingg, director de soluciones multiactivos para Europa de Vanguard.
Por su parte, Uriel Saragusti, gestor de LFDE, incide en que el contexto actual es especialmente favorable para los fondos multiactivos, “sobre todo, teniendo en cuenta la estabilización de los tipos en niveles relativamente altos y gracias a una correlación más normal entre la renta variable y la renta fija”.
Además, Dan Loewy, responsable de inversiones y de soluciones multiactivo y hedge fund de AllianceBernstein, destaca que, al entrar en 2026, “estamos empezando a ver signos de rotación del mercado y de ampliación más allá de un reducido grupo de líderes del mercado. Históricamente, este tipo de entorno ha sido favorable para los enfoques diversificados y flexibles de múltiples activos”.
“Las estrategias multiactivos pueden tener mucha libertad para invertir de forma flexible en toda clase de activos, sin seguir un índice y adaptarse rápidamente a entornos cambiantes de mercado”, añade Lorenzo Coletti, director para Iberia de Pictet AM. Además, según el nivel de flexibilidad, pueden resultar adecuadas para inversores conservadores en situaciones de volatilidad o ante incertidumbre sobre asignación óptima entre renta variable, renta fija, materias primas y otros activos. “Por eso requieren de cierto grado de confianza entre el inversor y los gestores”, remarca.
El objetivo es diversificar los activos confiados de la forma más amplia “y, sobre todo, más sensata posible, para reducir los riesgos de mercado sin renunciar a todo el potencial de rentabilidad”, subraya Bert Flossbach, socio fundador de Flossbach von Storch, de forma que “los inversores deberían poder dormir tranquilos, independientemente de las condiciones externas de mercado”, resume.
Para Schroders, activos alternativos y materias primas son muy útiles para diversificar
Para Daniel Pingarrón, responsable de ventas de Natixis IM en Iberia, “este tipo de fondos nunca liderarán las listas de los más rentables entre todas las categorías de activos, ni tampoco saldrán a la cola”. En su opinión, su papel principal debería ser “ofrecer un retorno absoluto positivo a lo largo de un ciclo de tres años (al no estar expuesto a un solo tipo de activo subyacente), y optimizar la rentabilidad por unidad de riesgo, maximizando el efecto diversificación”.
¿Para qué tipo de inversor están más indicados? María Vereterra, directora de cuentas de Schroders, cree que perfiles de riesgo medio, “como solución core dentro de la asignación estratégica de carteras, por su capacidad para combinar crecimiento, diversificación y protección frente a caídas. Además, pueden desempeñar un papel de puente entre renta fija y renta variable, suavizando la volatilidad sin renunciar a buscar retornos atractivos”.
Shoqat Bunglawala, responsable de soluciones multiactivo para EMEA y Asia Pacífico de Goldman Sachs Asset Management, recomienda a los inversores mantenerse invertidos y diversificar entre distintas clases de activos, incluidas las estrategias alternativas. “También consideramos clave la diversificación por regiones, factores –combinando de forma selectiva estilos de crecimiento y valor– y sectores. Todo ello permite beneficiarse de los efectos indirectos positivos del aumento de la inversión tecnológica y del creciente protagonismo de empresas vinculadas a la inteligencia artificial fuera del propio sector tecnológico”, recalca.
Asimismo, considera clave apostar por una gestión realmente activa para aprovechar las mayores oportunidades en la selección de valores, una filosofía que comparten otros expertos consultados. Entre ellos, la directora de cuentas de Schroders, convencida de que “factores como la dispersión de rentabilidades, la evolución de las políticas monetarias, los riesgos geopolíticos y el auge de oportunidades temáticas (tecnología, materias primas, transición energética, etc.) Exigen una gestión activa donde la diversificación y la flexibilidad sean claves”.
En cuanto a los retornos que cabe esperar a futuro, el experto de Goldman Sachs Asset Management, Shoqat Bunglawala, recuerda que las expectativas de rentabilidad a largo plazo para las estrategias multiactivo varían en función del perfil de riesgo del inversor, de forma que aquellas “centradas en la preservación de capital apuntan a ganancias del 5% al 6% anual. Las orientadas a la generación de rentas se sitúan aproximadamente en el 6% o 7%, mientras que las enfocadas en el crecimiento apuntan a rentabilidades de entre el 7% u 8% anual”. Es decir, a mayor riesgo, más rentabilidad.
En renta variable, Swisscanto AM International España se inclina por las ‘small caps’
Dan Loewy, el responsable de inversión de AllianceBernstein, considera que “al analizar las principales fuentes de riesgo en nuestras carteras multiactivos –acciones, crédito y duración–, el contexto a medio plazo sigue siendo favorable para obtener rendimientos positivos, aunque potencialmente más moderados que los disfrutados en los últimos años”.
Estos fondos nunca liderarán la lista de los más rentables, ni tampoco saldrán a la colaNatixis
En la gestora son conscientes de que los mercados ya han disfrutado de una fuerte racha de subidas y que las valoraciones iniciales en muchas clases de activos se muestran actualmente elevadas, y “si bien las valoraciones elevadas no implican necesariamente resultados débiles a corto plazo, históricamente han moderado las expectativas a medio y largo plazo”.
Principales fuentes de rentabilidad
La diversificación es el principio que da sentido a un fondo multiactivo. Al combinar distintas clases de activos el gestor busca reducir la dependencia de una única fuente de riesgo y suavizar las oscilaciones de la cartera. Sin embargo, esta no siempre se logra con los mismos componentes.
Para Raphaël Thuin, responsable de estrategias de mercados de capital de Tikehau Capital, actualmente los metales preciosos se han convertido en un elemento clave, como refleja su sólido rendimiento en los últimos meses. “También creemos que las estrategias de derivados vanilla [derecho a comprar o vender un activo a un precio y plazo determinados] bien diseñadas pueden actuar como diversificadores eficaces al ayudar a gestionar o monetizar la volatilidad”.
En el contexto reciente, “los activos alternativos y las materias primas han mostrado una función diversificadora especialmente útil, destacando el buen comportamiento del oro, los metales industriales y energéticos”, señala María Vereterra, directora de cuentas de Schroders.
Para Andreas Zingg, director de soluciones multiactivos para Europa de Vanguard, el diversificador más eficaz en una cartera multiactivos son los bonos de alta calidad con calificación de investment grade. “La cobertura de la exposición a bonos no denominados en euros reduce significativamente la volatilidad y refuerza la estabilidad general de la cartera. Los bonos globales han servido históricamente como un diversificador eficaz, ya que a menudo ofrecen rentabilidades positivas cuando los mercados de renta variable caen”.
“Las estrategias alternativas líquidas, como las basadas en seguimiento de tendencias, también presentan propiedades diversificadoras interesantes, ya que históricamente muestran una menor correlación con los mercados tradicionales de renta variable y renta fija”, indica Shoqat Bunglawala, responsable de soluciones multiactivo para EMEA y Asia Pacífico en Goldman Sachs Asset Management. También recomienda diversificación geográfica amplia, en lugar de depender de un solo mercado, “si bien conviene señalar que el crecimiento de beneficios de las empresas estadounidenses sigue siendo sensiblemente superior al de otras regiones”.
Por su parte, Antonio Feito, director de ventas en Swisscanto AM International España, señala dentro de la renta variable las small caps globales. En renta fija, “vemos oportunidades en segmentos seleccionados de crédito, híbridos y convertibles, complementados con deuda pública de mercados emergentes” y en el ámbito de las inversiones alternativas, “mantenemos una asignación estructural al oro, así como posiciones en bonos catastróficos”.
Cuestiones a tener en cuenta
Comparativa. Según Pictet Asset Management, tanto los fondos mixtos como los multiactivos son vehículos de inversión que diversifican el capital en renta fija y variable para equilibrar riesgo y rentabilidad. Sin embargo, mientras los fondos mixtos tradicionales se limitan mayormente a acciones y bonos con pesos máximos definidos, los multiactivos son una evolución más flexible que incorpora materias primas, divisas e inmuebles, permitiendo a los gestores ajustar la cartera dinámicamente en función de las circunstancias del mercado.
Gestión patrimonial. Bert Flossbach, socio fundador de Flossbach von Storch, remarca que un buen fondo multiactivo “no es más que gestión patrimonial integrada: un servicio que originalmente estaba reservado a grandes patrimonios, pero que hoy está al alcance de cualquier inversor que quiera invertir a largo plazo a través de un fondo”.
Exposición. Para Daniel Pingarrón, responsable de ventas de Natixis IM en Iberia, lo interesante es que un fondo multiactivo tenga exposición a varios tipos de activos que sigan un patrón de rentabilidad-riesgo muy distintos entre sí. “En los últimos meses, casi todos los activos se han comportado entre bien y muy bien. Pero esto no ha sido así en momentos de estrés de mercado, ni a lo largo de ciclos de dos a tres años”.
Mixtos. Según los datos de Inverco, la patronal del sector, a cierre de 2025, los fondos mixtos (no cuentan con categoría de multiactivos), tanto los centrados en Europa como los internacionales, obtuvieron rentabilidades positivas, con mayor intensidad en aquellas con mayor componente de acciones en sus carteras (superiores al 10% en aquellas con exposición a mercados europeos). Los mixtos de renta fija cerraron con un avance cercano al 3%.