La CNMV asegura que exigirá aclaraciones si ve riesgo de conflicto de interés en Indra
El presidente del órgano regulador, Carlos San Basilio, afirma que puede hacer un requerimiento formal si no se respeta el protocolo de la operación de fusión


La Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) asegura que exigirá aclaraciones si se incumple el protocolo de conflictos de interés por parte de Indra en la pretendida operación de fusión con Escribano, propiedad de su director ejecutivo, Ángel Escribano, en estudio desde hace casi un año. “Si vemos que hay cuestiones que pongan en riesgo la gestión del conflicto de interés, se lo decimos a Indra”, ha señalado el presidente de la CNMV, Carlos San Basilio, tras participar de un evento con empresarios en Madrid este jueves.
“Si hubiéramos visto que no se respetan las salvaguardias, haríamos un requerimiento formal”, ha señalado San Basilio. Un requerimiento formal implica que la cotizada debe aportar documentación, aclaraciones o información específica a la CNMV dentro de un procedimiento de inspección. “Llevamos meses en contacto con Indra para asegurarnos de que la operación tiene en cuenta el marco regulatorio”, ha añadido el presidente del regulador de los mercados.
El regulador de los mercados requirió a Indra presentar un protocolo con garantías para evitar conflictos de interés en la operación de fusión, que involucra en específico Escribano Mechanical & Engineering (EM&E), propiedad de la familia Escribano, también segundo accionista de la cotizada de defensa con el 14,3%.
Indra aprobó en julio del año pasado su protocolo. Revisado hace meses por la CNMV y sin presentar objeciones, el documento preveía la creación de una comisión independiente, liderada por el consejero delegado, José Vicente de los Mozos, encargada de analizar todos los aspectos de la operación, aunque sin capacidad decisoria, cuya última potestad corresponde al consejo de administración. En este sentido, el protocolo establecía que ni Escribano ni su hermano Javier, gestor de EM&E, podrían asistir a las reuniones del consejo relacionadas con la fusión, como así ha sido durante todo este tiempo.
El mensaje de San Basilio llega pocas horas después de que el Gobierno, mayor accionista de Indra con un 28%, a través de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), enviara un comunicado a la CNMV para oficializar su preocupación por un posible conflicto de intereses en la fusión. “La SEPI ha trasladado a Indra su preocupación por la influencia que el conflicto de interés está teniendo en el análisis de dicha operación, a pesar de las medidas de mitigación puestas en marcha”, decía la nota.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha entrado también en el debate; esta mañana, a su llegada al Consejo Europeo en Bruselas, declaró que la operación “tiene que ver con un supuesto conflicto de interés”. Añadió que el Gobierno trabaja junto al consejo de la compañía en este asunto. Un mensaje que, sumado al comunicado de la SEPI, ha arrastrado las acciones de la empresa a un desplome de hasta el 7% este jueves en la Bolsa de Madrid durante casi toda la jornada. Estos números rojos se han más que duplicado al filo de las cinco de la tarde, cuando se ha sabido que el consejo de Indra ha recibido la notificación de EM&E de que cancela la operación.
Hasta ahora, la SEPI, que controla casi un tercio de Indra, no se había manifestado en contra de la operación. Justo al contrario, en diciembre, el consejo de administración de la tecnológica y de defensa aprobó por unanimidad, con tres votos de representantes de la sociedad estatal, que la integración entre ambas compañías resultaba “coherente”, en un contexto de fuerte expansión del sector de defensa en Europa.
Sin embargo, desde febrero, como ha publicado Cinco Días, el Ejecutivo buscaba que la operación no fuera una fusión sino una compra de la mayoría de las participaciones de esta fabricante. La inquietud del Gobierno, que ha presionado por la salida de Escribano del consejo, se centraba en mantener el control ya que, en caso de una fusión, los hermanos podrían aumentar su peso en Indra desde unos 14% hasta el punto de situarse cerca, o por encima, del 28% de la SEPI. En medio de la repercusión, y a requerimiento de la CNMV, Indra publicó a finales de febrero por completo el protocolo de conflicto de intereses.
Por ahora, la sociedad estatal no cuenta con los votos necesarios para relevar a Escribano de la presidencia de Indra. Según ha informado Cinco Días esta semana, la SEPI cuenta tan solo con el apoyo de la compañía vasca Sapa, tercer accionista con un 7,94%, con lo que rondaría el 40% de los votos del consejo.
Otros accionistas se han mostrado contrarios a la salida de Escribano, en el cargo desde enero de 2025. Entre ellos figuran, además de la propia EM&E, está el fondo Third Point, con un 3%, que envió una misiva a la SEPI donde advertía de la erosión que sufriría el valor de Indra en Bolsa si se frenaba la operación. También está en contra Amber Capital, que controla un 5% de la compañía. Esta empresa, además, es el principal accionista del Grupo PRISA, editor de EL PAÍS y CINCO DÍAS.