Catar confirma que su capacidad de exportación de gas ha quedado afectada a largo plazo
Declara la cláusula de fuerza mayor tras los ataques a la planta de Ras Laffan, lo que afectará a los contratos de exportación de gas natural licuado con China, Corea del Sur, Italia y Bélgica

El Gobierno de Catar declaró hoy la cláusula de “fuerza mayor” en los contratos de la petrolera estatal QatarEnergy y varios países -China, Corea del Sur, Italia y Bélgica- por el ataque iraní a la planta de Ras Laffan que afectará a su capacidad de exportación a largo plazo.
El ministro de Energía de Catar y presidente de Qatar Petroleum, Saad Sherida al-Kabi, aseguró que los ataques con misiles iraníes del pasado 18 y 19 de marzo han causado una pérdida estimada en 20.000 millones de dólares en ingresos anuales y han provocado daños que tardarán entre tres y cinco años en repararse.
“Los extensos daños a nuestras instalaciones de producción tardarán hasta cinco años en repararse y nos obligarán a declarar fuerza mayor a largo plazo”, dijo el ministro. En concreto, el directivo aseguró que esta medida afectará a los contratos de exportación de gas natural licuado con China, Corea del Sur, Italia y Bélgica.
El anuncio no parece haber sorprendido al mercado y el precio del gas natural en el mercado europeo desciende este martes más del 5%, por debajo de los 54 euros el megavatio hora. Las autoridades catarís ya habían avanzado, en una evaluación preliminar que los ataques a la planta de Ras Laffan afectaban a cerca del 20% de la capacidad de producción e iban a requerir una reparación de una duración de entre tres y cinco años. La Agencia Internacional de la Energía comunicó ayer que unas 40 infraestructuras energéticas de Oriente Próximo han sufrido daños en las últimas semanas, entre las que destaca la planta catarí, donde se produce el 20% del gas natural que se consume en el mundo.
Tras el ataque de Irán, sumado al bloqueo de las exportaciones por el cierre del estrecho de Ormuz, varios proveedores de gas natural han invocado en los últimos días cláusula de fuerza mayor al no poder responder a los pedidos de gas natural de sus clientes. La compañía británica Shell, el mayor proveedor de gas natural licuado del mundo, y la francesa TotalEnergies ya lo han anunciado.
Irán lanzó varias ráfagas de misiles en la noche del miércoles 18 de marzo y la madrugada del jueves 19 de marzo contra este complejo industrial portuario que alberga el centro de gas natural licuado más importante del mundo y sirve como base terrestre para la exportación de las producciones de gas.
En concreto, el ataque dañó las líneas de producción 4 y 6, que gestiona conjuntamente con ExxonMobil (que tiene el 34% y el 30%, respectivamente). Además, también afectaron a la planta Pearl GTL (Gas-to-Liquids), una instalación gestionada por Shell que transforma el gas natural en combustibles de alta calidad de combustión más limpia y produce aceites base utilizados para fabricar aceites de motor y lubricantes de alta calidad, así como parafinas y ceras.
Respecto a esta última, el ministro detalló que “se está evaluando el daño causado a una de las dos unidades de la planta Pearl GTL, que se prevé que permanezca fuera de servicio durante al menos un año”. Pero ya prevén pérdida de producción de 18,6 millones de barriles de condensados (alrededor del 24 % de las exportaciones de Catar) y de 1,281 millones de toneladas de gas natural licuado (aproximadamente el 13% de las exportaciones del país).
Además, también valoran una pérdida de 0,594 millones de toneladas de nafta (el 6% de las exportaciones), 0,18 millones de toneladas de azufre (el 6% de las exportaciones) y 309,54 MCFA de helio (el 14% de las exportaciones de Catar).