Inditex redujo casi un 5% su beneficio antes de impuestos en EE UU en el primer año bajo el mandato de Trump
La debilidad del dólar frente al euro, agudizada por la guerra arancelaria, penaliza al grupo en uno de sus grandes mercados


Inditex experimentó una caída cercana al 5% en su beneficio antes de impuestos en Estados Unidos, uno de los mercados clave para el grupo textil español por nivel de ventas, en el primer ejercicio contable que la compañía ha completado allí desde el inicio del segundo mandato del presidente Donald Trump.
La compañía gallega obtuvo un resultado antes de impuestos en ese país de 393 millones de euros, un 4,6% menos que en el año anterior, y prácticamente en línea con el que registró en 2023, pese a que la actividad del grupo en ese país se ha incrementado en ese periodo. Este, eso sí, no detalla la cifra de ventas por país.
Una contracción vinculada a la debilidad del dólar estadounidense, castigada en el último año por las políticas comerciales de la administración Trump y la incertidumbre sobre las medidas que debería adoptar la Reserva Federal.
Cuando Inditex inició su año fiscal 2025, el 1 de febrero del año pasado, un euro se cambiaba a 1,04 dólares, una brecha que se fue ampliando durante los meses posteriores hasta rozar los 1,20 dólares a 31 de enero de 2026, cuando la textil finalizó el ejercicio.
“Elevada volatilidad”
En su memoria anual de 2025 depositada ante la CNMV, Inditex explica que el ejercicio se desarrolló bajo “episodios de elevada volatilidad en los mercados financieros y de divisas”. “Los movimientos en los mercados han estado condicionados por las tensiones comerciales, los ajustes en las políticas arancelarias y las expectativas sobre la política monetaria de los principales bancos centrales, con especial influencia de la Reserva Federal estadounidense”, añade la compañía, que reconoce que el riesgo de tipo de cambio estuvo “particularmente afectado” por la evolución del dólar estadounidense y algunas divisas emergentes, como la lira turca y el peso mexicano.
Inditex está especialmente expuesto a estas fluctuaciones, dado que la mayor parte de los pedidos que realiza con proveedores extranjeros los paga en dólares estadounidenses. La debilidad de esta moneda frente al euro, moneda en la que la compañía expresa sus cuentas anuales, hace que, al momento de la conversión, las cifras de ingresos y con ellas, las de beneficios, se vean impactadas. En el ejercicio pasado, la textil sufrió un impacto de más de tres puntos porcentuales: sus ingresos a tipos constantes crecieron un 7%, pero aplicado el cambio, ese avance quedó limitado a un 3,2%.
En su memoria, la compañía que preside Marta Ortega reconoce un “incremento de los gastos arancelarios”, aunque no los cuantifica. “Esperábamos que el impacto no fuera relevante“, dijo ayer el consejero delegado, Óscar García Maceiras, recordando que, pese a esas circunstancias, el margen bruto de Inditex volvió a crecer el año pasado hasta un 58,3% de las ventas.
Pese al entorno, la compañía mantiene la apuesta por ese mercado. La previsión es alcanzar las 110 tiendas cuando acabe el ejercicio ahora en curso, lo que conllevará la apertura neta de siete establecimientos. Se trata de un importante avance en la red física de Inditex en ese país, que nunca ha estado entre los 10 principales para el grupo por número de tiendas. En los últimos años, este se ha mantenido estable en el centenar de establecimientos.
“Mantenemos nuestros proyectos allí, con nuevas aperturas y mejora de otras donde ya estábamos [entre ellas, la de la Quinta Avenida de Manhattan, Nueva York]. Seguimos manteniendo la ambición de un crecimiento selectivo”, dijo García Maceiras.
En el mercado estadounidense, Inditex abrirá las primeras tiendas de Bershka, que se convertirá en la tercera marca con presencia física allí tras Zara y Massimo Dutti, con una apertura en Miami. Entre los planes anunciados en EE UU, se incluye la reforma de su tienda emblemática de la Quinta Avenida de Manhattan (Nueva York), y la reubicación de la que tiene en la calle 34.
La plantilla de Inditex en ese país ascendía a 31 de enero de 2026 a 6.124 trabajadores, un 3% más. El impuesto sobre beneficios aplicado sobre la compañía fue de 106 millones, frente a los 104 de 2024.