Las claves: Moeve y Galp, una fusión con sentido económico y estratégico
El Viejo Continente necesita escalar e independizar su economía, y eso pasa por la creación de grandes firmas europeas

La española Moeve y la portuguesa Galp sorprendieron ayer al mercado anunciando que negocian la integración de sus estaciones de servicio y de sus centros de producción en la Península. El objetivo de la operación –que parece contar con la bendición de los Ejecutivos luso y español– es crear dos compañías independientes con un mismo accionariado que liderenel mercado ibérico en energía y movilidad. El movimiento tiene un sentido económico para las dos firmas, que crearán sinergias beneficiosas para preparar el futuro verde del sector y podrán competir con rivales como Repsol, pero también –y sobre todo– un sentido estratégico: a cada informe comunitario, cada rueda de prensa de los dirigentes estadounidenses o cada movimiento de sus empresas queda claro que el Viejo Continente necesita escalar e independizar su economía. Y eso pasa, en primer lugar, por la creación de grandes firmas europeas. Los Estados miembros deben superar las reticencias que han mostrado a fusiones nacionales e internacionales en los últimos tiempos y favorecer este tipo de operaciones. El riesgo, como ya advirtió el expresidente del BCE Mario Draghi, es existencial.
La pugna por el primer puesto en un ‘ranking’ poco ejemplar
España se ha pasado 39 semanas consecutivas en lo alto de un ranking de lo menos ejemplar: el del desempleo en la Unión Europea. Ahora, con ajuste estacional, solo es el segundo. Finlandia ostenta ahora este dudoso honor: en apenas tres años, el país ha pasado de rozar el pleno empleo y presumir de un modelo educativo puntero a liderar por la cola el paro comunitario. Su historia es una lección a navegantes de lo rápido que puede ser pasar de la cima al sótano cuando una economía tiene sobredependencia de recursos externos, así como de los peligros de las conservadoras políticas de austeridad.
La ley de la relación inversa vuelve a poner de moda la deuda
La mayoría de analistas e inversores están de acuerdo en que hay pocas categorías de activos tan complejas como la renta fija. Esta, abandonada a la ley de la relación inversa –si los tipos de interés suben, su precio baja–, se ha visto golpeada en los últimos años por un alto precio del dinero y ha llegado a perder su condición de refugio. Ahora, sin embargo, con los bancos centrales bajando poco a poco los tipos, la renta fija circulante, los bonos de empresas y de Estados empieza a tener un atractivo mayor que el de las nuevas emisiones, y parecen un buen lugar en el que refugiarse de ciertos chaparrones. Aun más si tenemos en cuenta que el oro, uno de sus acólitos, da muestras de una inestabilidad inusitada.
La frase
Hay que asumir plenamente nuestra ambición diplomática que debe consistir en defender nuestros intereses, nuestra influencia, y no ceder nada ni al vasallaje ni, de alguna manera, a la idea de que deberíamos convertirnos en una potencia moral impotenteEmmanuel Macron, presidente de Francia
¿Puede ayudar el ejercicio físico a curar una depresión?
Varios estudios han confirmado lo ya adelantado por las Sátiras de Juvenal en el siglo II: mente sana en cuerpo sano. El ejercicio es bueno –en ocasiones igual que un medicamento– para la mente. La actividad física, apunta uno de los más recientes, es una opción “segura y accesible” para ayudar a controlar los síntomas de la devastadora y silenciosa enfermedad que es la depresión, por ejemplo. A Juvenal, con todo, se le suele citar de forma parcial, pues en puridad decía “orandum est ut sit mens sana in corpore sano”, o “hay que orar para que haya una mente sana en un cuerpo sano”. Esta se ajusta algo más a la realidad: el ejercicio es bueno, sí, pero como muchos tratamientos, no vale para todo el mundo, igual que los dioses no reparten suerte de forma equitativa.